El hospital de día psiquiátrico como dispositivo terapéutico.

Revisión bibliográfica..

(Revisión de Ricardo Guinea. Se autoriza su reproducción citando procedencia y autor).

 

Antecedentes.

             Aparecidos a principios del siglo XX, durante la  2ª mitad del siglo, coincidiendo con la aparición del modelo comunitario planteado por la OMS, las comunidades terapéuticas desarrolladas por Maxwell Jones en U.K., la psiquiatría de sector en Francia y todo el conjunto de reformas, se extiende el uso de los Hospitales de Día.

             El Informe psiquiátrico OMS 1972 recoge, de forma significativa, lo siguiente:

 “Los participantes en el simposium han estimado que, gracias al desarrollo de los Hospitales de Día  y de los Servicios psiquiátricos de los Hospitales Generales, por primera vez en la historia de la psiquiatría la prevención de la enfermedad mental y la promoción de la salud mental se han transformado en objetivos realizables”.

 

            Su desarrollo ha sido muy rápido. Solo en EEUU se ha pasado de 114 hospitales en 1964 a 1290 en 1973, y hoy día su número se aproxima a 6000.  Su crecimiento puede deberse, además de por sus aportaciones específicas, a que disminuye la sobre carga a las unidades de Hospitalización Breve.  Diferentes estudios realizados señalan que podrían ser asumidos en tratamiento por los Hospitales de Día entre un 30 y un 40% de los pacientes que ingresan por urgencias en las Unidades de Hospitalización Breve (Creed y Kluiter, 1995)

         DiBella et al. (1982) definen así el tratamiento psiquiátrico en hospitalización parcial:

 “Hospitalización parcial es un tratamiento psiquiátrico de ocho o más horas a al semana, para un grupo de seis o más pacientes ambulatorios, proporcionado por un equipo de dos o más profesionales y que consiste en terapias interconectadas en un contexto de comunidad terapéutica. Típicamente, un hospital de día acoge a los pacientes entre 20 y 35 horas a la semana, atiende entre 20  y 25 pacientes, con un equipo de entre cinco y siete personas”.

 “Los programas estimulan la participación regular del paciente en el programa, que se desarrolla como mínimo dos veces por semana, y como mínimo tres horas por día –aunque menos de 24-, y se prolongan por al menos tres semanas (aunque su efectividad es constatable a partir de los 90 días)”.

(Handboock of partial hospitalization, DiBella et al. Brunner/Mazzel Publ. New York 1982).

         Según el criterio actual de la American Psychiatric Association (2002):

 “La hospitalización parcial puede ser usada como una alternativa inmediata al tratamiento hospitalario para pacientes psicóticos agudos o para continuar la estabilización tras un breve ingreso hospitalario. Como en todos los casos que procuran alternativas a la hospitalización para pacientes agudamente enfermos, el paciente no debe ser evaluado como en riesgo de causar daño a si mismo o a otros, debe ser capaz de cooperar mínimamente en el tratamiento, y debe tener un contacto significativo con un cuidador ajeno al hospital de día comprometido con el tratamiento (una residencia de crisis puede jugar el mismo papel) y debería tener acceso a recursos adecuados de tratamiento comunitario. Estas alternativas, incluyendo la hospitalización parcial, tienen la ventaja de evitar la disrupción de la vida del paciente, el tratamiento se realiza en un ambiente menos restrictivo y reduce el estigma asociado a la hospitalización psiquiátrica”.

(American Psychiatry Association. “Clinical Resources; Schizofenia: Ch. III: Treatment principles and alternatives, G Treatment Settings; 1.c.” En www.psyc.org , enero de 2002.

 

 

Estudios sobre eficacia y coste / efectividad.

Como es usual en tratamientos médicos hospitalarios, los tratamientos en hospital de día son mayoritariamente financiados por agencias estatales, fondos sociales o compañías de seguros, que desean conocer sus indicaciones y rendimiento en términos de eficacia y coste /efectividad.

La evidencia actualmente disponible indica que:

 1.- Los estudios de coste / efectividad  realizados muestran que el tratamiento en HdD es más eficiente que los basados en hospitalización completa.

Dick et al. compararon  grupos de pacientes ingresados por urgencias en hospitalización completa y en hospitalización de día y encontraron similares resultados clínicos tras un seguimiento de un año. La principal diferencia encontrada consistió en que los pacientes tratados en hospital de día mostraban mayor satisfacción con el tratamiento y que el coste económico del tratamiento basado en hospital de día fue dos tercios del coste del basado en hospital, a pesar de que el contacto con el hospital de día se prolongó el doble de tiempo que en hospitalización.

(Dick et al.: ”Day and full time psychiatric treatment: a controled comparison”. British Psychiatry Journal. 147; 246-249. 1985.

 

2.- La revisión de la American Psychiatry Association, recoge estudios controlados que muestran que la hospitalización parcial es al menos tan efectiva como el tratamiento en unidad de agudos - según algunos estudios, más efectivo-, en ítem como reducción de tasa de rehospitalización, reducción de síntomas, y preservación del funcionamiento social. Esos estudios han sido realizados con grupos heterogéneos de pacientes, incluyendo un porcentaje amplio de ellos con diagnostico de esquizofrenia.

(American Psychiatry Association. Schyzofenia: Clinical Resources; III Treatment principles and alternatives; G; treatment settings; 1.c. En www.psyc.org , enero de 2002.

 3.- Desde 1992, la American Medical Association ha incluido la hospitalización parcial psiquiátrica como un ítem mas de su relación de tarifas sobre una base equiparable a la asistencia ambulatoria o de hospitalización, venciendo muchos años de renuencia de las compañías aseguradoras a admitir este tipo de tratamiento como prestación.

(Hassan y Azim, en Kaplan y Sadock; “Manual de terapia de grupo”, Panamericana Ed. Madrid 1996.

 

 4.- Prácticamente todos los grupos de diagnóstico son tratables en hospitalización parcial: Existe bibliografía clásica donde se documenta que prácticamente cualquier tipo de paciente obtiene mejoría en programas apropiadamente indicados de hospitalización parcial, incluyendo pacientes depresivos (Beigel y Feder 1.970), pacientes crónicos (Dzahagarov 1.937, Kris 1.959 y 1.962), pacientes agudos (Zwerling y Wilder 1.964, Wilder 1.968), esquizofrénicos (Hersen y Luber 1.977), etc.

(Handboock of partial hospitalization, DiBella et al. Brunner/Mazzel Publ. New York 1982).

 5.- El Estudio Cochrane 2001 encuentra evidencia de que los programas de hospitalización parcial son superiores al tratamiento ambulatorio y en centros de día en la mejoría de síntomas psiquiátricos y en la adherencia al tratamiento.

Marshall M, Crowther R, Almaraz-Serrano AM, Tyrer P. Day hospital versus out-patient care for psychiatric disorders (Cochrane Review). In: The Cochrane Library, 4, 2001. Oxford.

6.- Entre las recomendaciones actuales de al OMS, figura la de que

“Los servicios de salud mental deben prestarse antes en la comunidad que en instituciones o hospitales psiquiátricos. La atención comunitaria conduce a mejores resultados terapéuticos y en una mayor calidad de vida para los individuos afectados por trastornos crónicos. El traspaso de pacientes   de los hospitales psiquiátricos a sistemas de atención comunitaria es una medida potencialmente costo-eficaz, favorable para los derechos humanos, contraria a la estigmatizaron de quienes reciben tratamiento y facilitadora del tratamiento precoz”.

En “Camino hacia delante: Informe sobre la salud en el mundo 2001: Salud Mental. Recomendaciones de la OMS”;  en www.who.int/wold-health-day/ 2001.

 

 7.- La actual Ley de Ordenación Sanitaria de la Comunidad (LOSCAM) de Madrid de 26 de diciembre de 2001, recoge la hospitalización parcial y la rehabilitación psicosocial como dispositivos y procedimientos de tratamiento psiquiátrico de referencia, estableciendo en sus directrices referentes a la atención en salud mental que se desde el sistema publico de salud se que deberán proveer:

“Articulo 16.

b) La atención integrada a la salud mental, potenciando los recursos asistenciales en el ámbito ambulatorio, los sistemas de hospitalización parcial, la atención domiciliaria, la rehabilitación psico-social en coordinación con los servicios sociales y realizándose las hospitalizaciones psiquiátricas, cuando se requiera, en unidades psiquiátricas hospitalarias”.

(Aunque, como es lógico, estas directrices obligan tan solo en su ámbito propio de actuación, es interesante destacar que un sistema como el público, tan necesitado de asegurar prescripciones eficientes,  incluya entre sus opciones la hospitalización parcial).

 Revisión de Ricardo Guinea. Septiembre 2002.

Correspondencia guineateam@inicia.es